Page 22 - Revista En Generico numero 11 marzo 2013

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en genérico
marzo 2013
22
en genérico
S
i el siglo XVIII fue conocido
como el
siglo de las luces
, muy
probablemente en un futuro, el
siglo XXI será conocido como el
siglo
de las comunicaciones
. Los avances
tecnológicos, el desarrollo de las redes
sociales, su capacidad para transmitir
información en cuestión de segundos
han supuesto una revolución a nivel
mundial. Nadie discute que, sin internet
ni las redes sociales, fenómenos como,
por ejemplo, la primavera árabe no
hubieran tenido lugar.
La web 2.0, incluso ahora ya se empie-
za a hablar de la 3.0, es el nuevo oro
negro. Todos ansían estar presentes en
las redes sociales, aunque algunos no
saben muy bien para qué, pero se ha
de estar.
Sin embargo en esta carrera por
comunicar, a ver quién comunica más
y quién comunica mejor, nos encon-
tramos ante la paradoja de que cada
vez existen más escritores y menos
lectores. No es de extrañar pues que
el informe sobre la educación que se
elabora periódicamente en Europa, el
informe Pisa
, logre sonrojarnos mani-
festando las escasas habilidades en
comprensión lectora de los alumnos
españoles.
Personalmente, en los diez años que
llevo ejerciendo la medicina, si me
hubiesen dicho que la comunicación
sería mi asignatura más difícil no me
lo creería. Como médico,
el dar una mala noticia a
mi paciente o a su familiar
no deja de ser un reto.
Son muchas las ocasio-
nes en las que transmito
información a un familiar
de un paciente y observo
como éste se lo transmite
al resto y a veces no tiene
absolutamente nada que
ver lo que he dicho con lo
que él ha interpretado. ¿No
me habrá
sentido
lo que
le acabo de decir? Efecti-
vamente “sentir” no solo
es escuchar lo que alguien
dice, sino que también hace referencia
a cómo se experimentan las sensacio-
nes producidas por causas externas o
internas.
No en vano, la información que se
transmite sobre la salud no solo se
escucha, sino que la integramos. Cuan-
do comunicamos algo, la experiencia
promovida en cada uno de nuestros in-
terlocutores será diferente en función
de experiencias previas, del contexto
social, político, cultural, personalidad.
Pero la información indiscutiblemente
generará una serie de sentimientos en
nuestros oyentes. La comunicación en
términos de salud hoy en día no está
restringida al colectivo médico, prueba
de ello es que casi todas las revistas
y la prensa de nuestro país tienen un
suplemento de salud. Según el
informe
Quiral
, entre 1997 y 1999 se observó
un aumento notable de las noticias
relacionadas con la salud en la prensa
escrita que parece ser atribuido a las
nuevas tecnologías de la información
y de la comunicación. También existen
informes de que una gran parte de los
pacientes consulta en internet su en-
fermedad. Parte de este interés por la
prensa por la salud resulta beneficioso,
por ejemplo, en la medicina preventi-
va o para disminuir ciertos estigmas
sociales sobre enfermedades como el
cáncer, en donde la manifestación de
su padecimiento por parte de persona-
jes públicos ha contribuido a disminuir
la carga emocional y el miedo a sentir-
se rechazado.
Pero el interés de la prensa también
nos brinda otro tipo de noticias más
polémicas y tal vez con efectos menos
tRiBuna
la salud
de la comunicación
o
pinión
Sara laxe
Médico rehabilitador.
Unidad de daño cerebral.
Institut Guttmann
(Badalona).
“Parte del interés de la
prensa por la salud resulta
beneficioso, pero también
nos brinda otro tipo de
noticias más polémicas y
tal vez con efectos menos
positivos”